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Creaciones audiovisuales en el aula


Una atractiva y eficaz forma de trabajar en el aula consiste en convertir contenidos de área en proyectos audiovisuales. El alumno pasa de ser un receptor pasivo de información a un activo reportero dentro y fuera de su centro, que imagina, diseña y crea podcasts, noticias de prensa, reportajes televisivos, spots publicitarios, mini documentales temáticos,... Cualquier contenido de cualquier área es susceptible de convertirse en una creación educativa audiovisual. Si a esto le sumamos que los alumnos crean estos contenidos a través de metodologías colaborativas por proyectos, imaginad el potencial que posee esta forma de enseñar.

Cada curso suelo utilizar en los proyectos de aula este tipo de recursos. No es el único; normalmente en un solo proyecto colaborativo los alumnos pueden estar practicando un puñado de herramientas diferentes en función de lo que se les pida en el proyecto. En cualquier caso, es importante que estos contenidos sean creados de forma autónoma por el alumno. El docente solo se encarga de diseñar el proyecto, comunicar las instrucciones previas y evaluar en la sombra el proceso de trabajo.

Comparto con vosotros dos usos que he hecho a finales de curso de la animación en stop motion con alumnos de 4º de ESO.



1. Dentro del proyecto colaborativo intercentro Emociolabras (en el que os animo a participar), mis alumnos de Alternativa a la Religión de 4º de ESO crearon animaciones en el aula en torno a una pregunta sin respuesta. 

Inspirado en el libro póstumo de Pablo Neruda, El libro de las preguntas, el proyecto propone que alumnos, docentes, padres y todo aquel que quiera sumarse, creen preguntas poéticas sin respuesta, en formato tuit (no más de 140 caracteres). Pueden ir acompañadas de un dibujo, una fotografía, un video-poema. El formato creativo lo eliges tú.





En mi caso, elegí la animación en stop motion. Dividí la clase en tres grupos de dos o tres miembros. Dos grupos lograron realizar una emociolabra en forma de breve animación. Les costó la misma vida crear una pregunta sin respuesta, más de lo que necesitaron para recrear una animación que la expresara visualmente. Cuando los alumnos no están acostumbrados a trabajar de forma creativa y en equipo en el aula les cuesta aclimatarse a este tipo de metodologías, tardan en desoxidarse. Por eso es bueno ir incluyendo a lo largo del curso tareas o proyectos de este estilo con los que se irán sintiendo cada vez más cómodos.

Utilicé un sencillo artilugio que he inventado para hacer animaciones, un paralelepípedo sin superficie sólida en sus caras, excepto arriba (un cristal transparente) y abajo (una madera fina de marquetería). Sobre el cristal de arriba se pone un móvil o una cámara de fotos y sobre la madera de abajo el escenario de figuras moviéndose al que haremos fotos para después crear nuestra animación.





Una vez que fueron viendo la mecánica de la animación se fueron motivando. Un tercer grupo no pudo acabar su animación, que se preguntaba sobre el misterio de las sombras.

Para realizar los vídeos utilizaron la app para Android Motion, sencilla y muy útil. Utilizamos mi móvil. Les fui enseñando la dinámica del proceso y después lo hicieron ellos mismos. Un trabajo que requiere paciencia y pulso. 

Para editar vídeo desde móvil podéis utilizar KineMaster  o cualquier otro; hay muchos y eficaces. Edité yo los vídeos aparte, ya que los alumnos no disponían de medios.


2. La segunda actividad la realizaron alumnos de 4º de ESO en el área de Ética, dentro del bloque dedicado a la publicidad. La idea es que los alumnos sean críticos con los mensajes publicitarios a través del conocimiento y análisis de esos mensajes. De ahí que una de las tareas de este tema fue crear ellos mismos sus productos publicitarios, descubriendo las intenciones y estrategias que utilizan los publicistas para motivar el consumo.

Primero vimos en clase -muy brevemente- qué elementos básicos componen la publicidad (logotipo, eslogan,...). Y a continuación crearon ellos mismos sus logos y eslóganes como entrenamiento. También debatimos cómo influye en nuestras vidas la publicidad.

Les facilité una ficha de análisis de carteles y spots publicitarios que utilizaron para no solo crear sus mensajes sino también analizarlos después. 




El siguiente paso fue crear ellos mismos publicidad, primero fija, de cartelería, y después audiovisual, estilo televisivo. Los carteles publicitarios, en vez de contener los mensajes de consumo habituales, debían tener como objetivo fomentar la lectura

Vimos en clase y analizamos carteles a través de una breve presentación.


Pinchar sobre la imagen para ver la presentación

Comparto una una carpeta de Drive los carteles de los alumnos y aquí abajo una muestra. 



Una vez practicada la relación entre imágenes y textos en la publicidad y analizados en la ficha sus propios carteles, los alumnos diseñaron un spot publicitario de no más de 30'' que incluyera una idea clara y sencilla, un logotipo, un eslogan y música o efectos si lo consideraban adecuado. 



El proceso de trabajo fue el siguiente:

- Separarse en equipos de 2 o 3 miembros. El número en los equipos se adapta a la naturaleza de cada tarea. En este caso, era necesario una comunicación fluida y un reparto de tareas no complejo, suficiente para hacerlo en parejas. 
- Una lluvia de ideas rápida, sin pensar, sobre qué quieren vender, a quién y cómo. Les expliqué la técnica de asociación libre de ideas. 
- Borrador de un storyboard. Bajo los fotogramas debían describir la escena (movimientos de elementos, música, efectos,...) 
- Traer materiales y empezar a diseñar el spot. Les expliqué la técnica del stop motion y cómo podrían hacerlo. Usamos el artilugio ya explicado más arriba. Algunos equipos utilizaron también grabación de vídeo a través de móvil. 
- Empezamos a grabar. Para realizar los vídeos utilizaron la app para Android Motion. Utilizamos mi móvil. Les fui enseñando la dinámica del proceso y después lo hicieron ellos mismos. Un trabajo que requiere paciencia y pulso. Para editar vídeo desde móvil podéis utilizar KineMaster  o cualquier otro; hay muchos y eficaces. Edité yo los vídeos aparte, ya que los alumnos no disponían de medios. Pero solo edité lo que me dijeron previamente los alumnos, incluida la música y los efectos a insertar. 
-  Mientras graba un equipo, otros preparan su material y van escribiendo el borrador de análisis de su propio spot. 
- Finalmente, los alumnos deben entregar la ficha de análisis de su spot. 
- Se ven los spots en clase y se analizan.

Este es el resultado de los spots. Es una lista de reproducción con 5 spots; podéis pasar de uno a otro a través de la barra inferior.



Uso del móvil y las redes sociales: un proyecto colaborativo de investigación en el aula




Hace unas semanas mis alumnos de primero de Bachillerato terminaron un proyecto colaborativo, dentro del área de Filosofía, que consistió en investigar acerca de los hábitos de consumo de móvil y redes sociales entre usuarios de su edad

Los objetivos de este proyecto eran:

- Iniciarse en un modelo de investigación empírica, con manejo de técnicas como la encuesta y la entrevista.
- Analizar datos y extraer conclusiones reflexivas y críticas.
- Aprender a trabajar en grupo y a resolver problemas dentro de un contexto colaborativo.
- Aprender a exponer en público resultados y análisis.
- Aprender a utilizar y aplicar en un contexto colaborativo el uso de herramientas digitales (aplicaciones de Google Drive, grabadora de móvil,...)

Dentro de mi área, era esencial preparar a los alumnos en método de trabajo científico, antes de que se enfrenten a estudios superiores, así como ejercitar habilidades de trabajo colaborativo y uso de nuevas tecnologías. Asimismo, la idea era que aprendieran a transformar datos objetivos en una reflexión crítica acerca de un tema que les interesa y que viven de forma directa. Con ello cubrimos todas las competencias.



Proceso de trabajo:

En un proyecto colaborativo es esencial explicar detalladamente a los alumnos qué se les va a pedir y cómo se va a trabajar durante todo el proceso, así como la temporalización y los roles que asumirán en el grupo.

Dedicamos una primera sesión a explicar todo el proceso y a crear los grupos de trabajo. Grupos de tres miembros elegidos por ellos mismos porque el grupo-aula ya es está formado (es el tercer trimestre), se conocen y nadie queda descolgado. En este caso, era necesario que se coordinaran bien, quedando fuera de clase. Grupos de confianza mutua ayudan a agilizar el trabajo.

Se les facilita toda la documentación vía Drive de Google. Una carpeta digital con toda la documentación necesaria para realizar el proyecto. Venimos trabajando desde principio de curso con una cuenta GAFE para cada alumno y la plataforma virtual Classroom. Más abajo podéis leer el texto con la explicación de la tarea y lo que debían entregarme al finalizar el proyecto.





Los archivos utilizados fueron los siguientes (podéis verlos pinchando en el encabezado de cada uno):



- Proceso de trabajo: documento de texto con el calendario y las tareas que deben realizar.



- Recogida de datos: plantilla de la encuesta que deben darle a cuatro personas y hacerse ellos mismos. La plantilla la elaboré yo, pero podrían haberla hecho ellos. Deben imprimir cinco copias y darle una copia a cuatro personas entre 12 y 17 años. Una quinta copia deben reservarla para hacerse ellos la encuesta. La idea de incluirse ellos mismos en la muestra era para que reflexionaran sobre los datos, que durante el proceso ellos se incluyeran como sujetos interpelados. 

La encuesta no la rellenan directamente ellos con los encuestados, sino que le dan las hojas de encuesta a los encuestados, que deberán rellenar durante una semana. La encuesta recoge datos de uso del móvil y de las redes sociales durante este tiempo.



- Análisis de datos: instrucciones sobre cómo analizar los datos obtenidos en las encuestas. Debían extraer medias y porcentajes y después volcar los resultados en una hoja de cálculo de Google. Esos datos obtenidos se visualizarán en una presentación de Google que es la que expondrán más tarde ante los compañeros.

- Entrevistas: instrucciones sobre cómo realizar entrevistas a los encuestados. Cuatro entrevistas a los jóvenes que realizaron la encuesta previamente y una que deberá hacer cada uno a otro compañero de clase. Ellos mismos se entrevistan entre sí e incluyen los resultados subjetivos de las entrevistas en su análisis. En total cinco entrevistas. Las entrevistas se graban con la grabadora de sus móviles, se convierten a mp3 y se suben a una carpeta de Drive que después facilitarán al profesor. Comparto aquí algunos de los audios de las entrevistas realizadas por los alumnos.



- Evaluación: rúbrica de evaluación detallada de cada ítem a tener en cuenta durante el proceso. A esta rúbrica hay que añadir datos obtenidos a través de la observación en el aula. Se evalúa cualitativamente y después se vuelca en calificación numérica. Aún así, cada ítem evaluado en los proyectos colaborativos se tendrá en cuenta de cara a la nota final del curso.




Desarrollo del proyecto:

- Explico del proyecto y se forman los grupos de trabajo.

- Cada uno debe hacer 5 fotocopias de la encuesta y repartir las hojas a 4 encuestados entre 12 y 17 años para que la realicen durante la siguiente semana. La 5ª encuesta deberán realizársela ellos mismos durante esa semana.

- Durante esa semana también deberán realizar 5 entrevistas, 4 a los encuestados (o a otros jóvenes, en caso de problemas de disponibilidad). 

- Terminada esa semana, recogen las encuestas y las deben grapar y numerar (E1, E2,...) para no liar los datos. Asimismo deben escuchar las entrevistas y sacar conclusiones.

- En el aula (y fuera de ella, en caso de ser necesario), se reúnen por grupos de trabajo y extraen medias y porcentajes de cada respuesta de la encuesta. 

- Vuelcan los resultados en una hoja de cálculo de Google y después la convierten en una gráfica que pegarán en una presentación de Google. Parte del trabajo se hace en clase y otra en casa, compartiendo los archivos de Google.

- Preparan la exposición. Deben observar los datos resultantes y extraer conclusiones de sus entrevistas.

- Exponen en clase ante el resto de compañeros dichas conclusiones y reflexiones críticas mientras muestran la presentación de Google que han elaborado.

- Evaluamos en clase el proyecto y envían evaluación final del grupo (organización, resolución de problemas, valoración del proyecto, del grupo y del profesor).




Valoración del proyecto:

Hay que destacar que este modelo de trabajo lleva implícito un riesgo: los alumnos pueden inventarse los datos de las encuestas y los encuestados pueden realizarlas al voleo, sin objetividad. De hecho, sé que algunos lo hicieron. Pero merecía la pena correr este riesgo, ya que la idea no era tanto obtener datos cuanto tomarlos como excusa para la reflexión posterior. Tras realizar las encuestas tuvieron que compilar los datos, corregir errores y extraer gráficas y conclusiones. Un trabajo arduo, más aún teniendo en cuenta que algunos alumnos no sabían siquiera cómo realizar medias y porcentajes. Tuvieron que reciclar conocimientos de matemáticas. La organización del equipo fue esencial. Surgieron decenas de dudas sobre cómo sacar los datos y pasarlos después a gráficas. No habían trabajado antes con hojas de cálculo y gráficas en presentaciones de Google.

La exposición final de los resultados y su análisis crítico les resultó difícil, les costaba extraer ideas que relacionaran datos con reflexión. 

Entre las conclusiones más significativas cabe destacar:

- Utilizan el móvil a diario.
- Casi todos lo llevan a clase y lo sacan a menudo en el aula.
- El uso del móvil les impide concentrarse en el estudio y les quita horas de sueño.
- No son conscientes del riesgo de las redes sociales, pese a que las dominan técnicamente. 
- Reconocen que lo usan excesivamente, pero no creen que sean adictos a él. Una cultura de uso extendida entre sus iguales les hace pensar que es una conducta normal y sin riesgos.
- Mienten en las encuestas, evitando aparecer como responsables de conductas que en el fondo consideran poco sanas.






El proyecto duró dos semanas y media, pero en realidad supuso más o menos una semana, semana y media de trabajo para los alumnos, ya que las encuestas las realizaban en casa, así como parte del volcado de datos y conclusiones, a través de documentos compartidos con el grupo.

Supuso un reto para ellos en varios sentidos:

- Elaboración de entrevistas y edición de audio.
- Manejo de encuestas.
- Volcado de datos estadísticos.
- Elaboración de gráficas estadísticas.
- Análisis de datos.
- Exposición oral con análisis y reflexiones razonadas.
- Trabajo colaborativo en clase, fuera del instituto y a través de archivos compartidos.

Comparto con vosotros algunas de las presentaciones realizadas por los alumnos:



Tránsito de Primaria a ESO




A menudo los centros de Primaria y de ESO funcionan como cajones estanco, sin comunicación ni proyectos que ayuden a hacer más eficaz el tránsito de los alumnos de 6º hacia el ecosistema de la ESO. A lo sumo se organizan jornadas de puertas abiertas, en las que los alumnos de Primaria visitan el instituto, ven las instalaciones y se les habla de lo que se hace allí. Sin embargo, estas acciones son insuficientes, especialmente en centros donde los niveles de competencia de los alumnos son bajos o las metodologías de aula de los maestros son muy diferentes a las aplicadas en los institutos. Es el caso de mi centro, el IES San José (Badajoz), donde una parte de los alumnos que terminan 6º en el CEIP Nuestra Señora de Fátima (colegio público del barrio) acaban en nuestro instituto. 

Os cuento mi experiencia. Primero, decir que no imparto clases en Primer Ciclo de ESO, pero colaboro en numerosas ocasiones con el CEIP Fátima en experiencias de intercambio de aprendizajes. Mis alumnos -4º de ESO y Bachillerato- van al colegio y los niños del CEIP vienen a mis clases. Aquello que mis alumnos aprenden en el aula, lo enseñan a los alumnos de Primaria. También realizo experiencias de aprendizaje entre docentes y alumnos de nuestro centro. 

Una metodología que permite:

- fijar contenidos de forma práctica;
- socializar lo aprendido;
- sentirse útil y ponerse al servicio de otros;
- practicar habilidades sociales y técnicas de expresión oral.


Me he dado cuenta que además de esto, ha facilitado que los alumnos de 6º tengan referentes reales que les permiten vincularse con el instituto. La maestra de 6º, Maripaz Castro, ha percibido que desde que vamos a sus clases más alumnos se animarían a ir a nuestro instituto al año que viene. De alguna forma, nuestras visitas han creado vínculos emocionales que generan seguridad a los alumnos de cara al reto de pasar al instituto. 

Ahora bien, yo no imparto clases en Primer Ciclo. Puede que nuestras clases hayan creado este vínculo de apego, pero una vez en el instituto, los alumnos no me tendrán como referencia a mí, sino a otros compañeros. Lo adecuado sería que esos compañeros, aquellos que imparten o impartirán el curso próximo clases en 1º de ESO realicen un proyecto conjunto con los maestros de 6º de Primaria para acometer esta transición antes de que tenga lugar. 

El apego emocional es la forma más eficaz de generar confianza y seguridad en los alumnos de 6º, acostumbrados a ver al maestro no solo como una figura de autoridad, sino como una persona con la que tienen lazos afectivos. El solo hecho de ir mis alumnos y yo a su aula, de aprender juntos, ha generado un fenómeno de troquelamiento, de identificación, de impronta emocional que facilita la seguridad de sus expectativas de futuro y la entrada en el instituto. Este mecanismo afectivo funciona también cuando se utiliza dentro de un mismo centro, entre alumnos y docentes de diferentes aulas y niveles. Cohesiona, socializa, permite que todos los alumnos se sientan parte del centro y útiles, aportando lo que saben en un entorno colaborativo que les da seguridad.

A esto se le suma el asunto de la metodología. En el aula de 6º del CEIP Fátima se trabaja en comunidades de aprendizaje, con grupos interactivos y metodologías colaborativas y prácticas. En nuestro IES no, aunque existen programas específicos para Primer Ciclo de ESO, lo que dificulta ese tránsito al instituto. El salto de Primaria a ESO es ya de por sí difícil; si las metodologías de aula además son muy dispares, la adaptación del alumno se hará más complicada. A esto se suma que colegio e instituto se enclavan en una zona de Badajoz con problemas económicos y sociales importantes.

De ahí que sea necesario acometer dos retos:

- Propiciar experiencias de intercambio de aprendizajes (llamémoslos duados) entre alumnos y docentes del colegio y del instituto. En la línea en la que ya he apuntado más arriba. 

- Crear un grupo de trabajo intercentros para unificar criterios metodológicos en 6º de Primaria y 1º de ESO. Esto permite que los docentes aprendamos mutuamente de las virtudes y dificultades que presentan nuestras metodologías de aula y arbitremos cambios que permitan un mayor acomodo del alumno de 6º a su nuevo entorno.

Para acometer estos retos hay que romper inercias asentadas en nuestra profesión, pero que una vez superadas ayudan sobremanera a mejorar nuestra labor y a facilitar a los alumnos una transición vital de gran importancia para ellos. 

Os animo a compartir desde aquí, en TICtiriti, vuestras experiencias a este respecto, ya sea dejando vuestros comentarios o escribiéndome a tuprofesoronline@gmail.com para publicar en el blog vuestros proyectos. Juntos, compartiendo nuestras experiencias podemos mejorar.

La huelga como proyecto colaborativo




Es bien sabido por todo docente de Secundaria que cuando el Sindicato de Estudiantes organiza una huelga los alumnos se frotan las manos, pensando lo bien que sienta tener unos días libres entre semana. No existe cultura social en los centros que facilite información y organización autónoma de manifestaciones durante las huelgas, y el profesorado se desentiende a la vez que mira con escepticismo estos días muertos, sorprendiéndose de la falta de iniciativa de los alumnos. 

Una huelga es una ocasión idónea para reflexionar y generar experiencias educativas que hagan reflexionar a los alumnos sobre la importancia de luchar por sus derechos y organizarse colectivamente en torno a intereses comunes. La cultura democrática en los centros brilla por su ausencia. Los alumnos cada vez se sienten menos representados en los órganos del centro y creen que no se les escucha. Una cultura pasiva, a menudo propiciada por los mismos docentes, facilita que los alumnos ni siquiera se planteen la posibilidad de defender sus derechos. Se da por hecho que vivimos en una sociedad en la que cada cual va a lo suyo y no merece la pena luchar. 

Todo esto y más me hizo pensar en la posibilidad de un proyecto colaborativo entre mis alumnos de 1º de Bachillerato que consistiera en organizar una manifestación el día previo a la huelga convocada por el Sindicato de Estudiantes para los días 25 y 26 de febrero. Sabía bien que si les animaba a venir uno de esos días a secundar una manifestación, no vendrían o lo harían dos o tres, y tampoco lograríamos animar al resto de alumnos del centro. Así que lo mejor era que ellos mismos descubrieran a modo de proyecto de aula la importancia de organizarse colectivamente y defender sus derechos. De ahí esta actividad a modo de simulación que en realidad no lo es del todo.

Les expliqué el proyecto previamente, lo que buscaba con ella y el proceso de trabajo que seguiríamos. El grupo ya está cohesionado y han trabajado de esta forma en más ocasiones conmigo. Llevamos todo el curso trabajando con Google Apps para Educación (Gafe); cada uno dispone de una cuenta de Google y ya han trabajado con Drive y Classroom, así que los utilizamos como medio de comunicación y gestión del trabajo de equipo. Propuse tres grupos (ellos los formaron libremente), cada uno con sus tareas asignadas previamente:


Y una temporalización de dichas tareas:


Igualmente les facilité a los menores de 18 años una hoja de autorización para sus padres, ya que la manifestación tendría lugar a las puertas del centro, pero fuera del mismo.


Los alumnos disponían también de una hoja de evaluación de sus tareas, que les permitía saber en todo momento cómo las estaban realizando. Se valoraba tanto la entrega a tiempo de cada tarea como la organización interna del grupo. Los nombres en negrita son los coordinadores de cada grupo y subgrupo. Los nombres en azul son los coordinadores generales de cada grupo.


La implicación de los alumnos fue inmediata. Eligieron coordinador de cada grupo, establecieron roles de trabajo y reparto de tareas. El coordinador enviaba al profesor por email una relación de las tareas realizadas ese día y de los materiales que iban elaborando, así como las dudas surgidas.

El grupo de redes sociales creó una cuenta en Twitter (con el hashtag #manifestacion24F) y en Facebook, así como un blog, donde iban subiendo los materiales escritos y audiovisuales del proyecto. Además, crearon un logotipo a modo de Sindicato de Estudiantes del centro (S. E. San José).





Los alumnos organizaron una bolsa común para comprar silbatos y materiales de papelería para crear las pancartas de la manifestación. El profesor, una vez dadas las instrucciones y tres enlaces web sobre la huelga, no participó en el proceso ni influyó en las decisiones de los grupos. Se limitaba a facilitar medios, horarios y resolver dudas.


El grupo encargado de recabar información sobre la huelga informó en clase a sus compañeros sobre las razones de la huelga y elaboró una octavilla que repartieron entre los alumnos de Bachillerato y Ciclos del centro. Asimismo, redactaron un manifiesto que se leyó durante la manifestación. 


Durante la sesión siguiente a la manifestación los alumnos se reunieron en subgrupos y después en grupos para evaluarse a sí mismos y al profesor. Los coordinadores de cada equipo envían los resultados de esta evaluación al profesor vía Classroom. Igualmente, se realiza en el aula una evaluación conjunta, reflexionando sobre la importancia del trabajo en equipo y de luchar por intereses comunes.



Creación de contenidos: ¿la innovación que queremos?



Los adolescentes cada vez usan menos el ordenador de sobremesa. Algunas familias incluso desisten de comprar uno. Con los móviles les basta; si acaso una tablet para consultar online y poco más. Esto afecta irremediablemente a la competencia digital del alumnado. Solo utilizan herramientas ofimáticas en el aula, poco y a menudo mal diseñadas y evaluadas. A esto se suma la escasa competencia digital del profesorado, acostumbrado aún a ver las TICs como un enemigo, que le exige más trabajo, mayor reciclado y un cambio radical en la metodología de aula que usa desde que aprobó las oposiciones. El libro de texto y las tareas tradicionales siguen siendo los reyes del aula.

Pese a que muchas administraciones autonómicas hayan apostado por ello, el uso de moda de la pizarra digital en las aulas, con contenidos interactivos prediseñados, no favorece esta alfabetización ni la adquisición de nuevos y eficaces aprendizajes, ya que el alumno, bajo este entorno, no crea sus contenidos, sino que simplemente los asimila o reproduce a través de tareas que otros han creado para él. La pizarra digital crea una falsa sensación de innovación metodológica, un placebo que el docente recibe con un entusiasmo acrítico. 

Es prácticamente un consenso común entre los estudios académicos y los docentes innovadores que el modelo de aprendizaje más eficaz se aplica en entornos prácticos y colaborativos, en donde el alumno pasaría a ser protagonista activo de su aprendizaje. El alumno resuelve problemas en equipo, plantea nuevas incógnitas, elabora contenidos y tareas, adopta el rol del docente, además de alumno. Esto exige un cambio radical en la forma tradicional de enseñar, una remodelación flexible de los espacios del aula, una progresiva alfabetización de docentes y alumnos, una dotación básica de dispositivos y wifi, una apuesta por parte de la administración educativa a favor de un modelo formativo que priorice la metodología sobre el dispositivo.

La política educativa, pese a decir que apuesta por este viraje metodológico, después, a través de las decisiones que adopta, revela una visión cortoplacista y a menudo politizada, en donde se vende  la pizarra digital y las tablets como emblemas de la renovación pedagógica. Estos gadgets son vistosos de cara a los medios y los padres, pero si no se acompañan de un proyecto formativo eficaz y vinculante, los cambios no llegarán. 

El paso del libro de texto en celulosa al digital revela el mismo error. Se potencia la adopción de contenidos prediseñados por las editoriales frente a un modelo de creación de contenidos en el aula. Y todo esto con un alumnado y un profesorado sin competencias digitales suficientes como para animarle a cambiar hacia metodologías activas y colaborativas. La innovación educativa se sostiene gracias a la acción desinteresada y gratuita de numerosos docentes, casi siempre sin el apoyo de la administración, la cual, al adoptar este modelo de innovación deficiente, acaba favoreciendo al profesorado que no quiere cambiar, y dejando de nuevo en manos del voluntarismo la adopción de este viraje metodológico.

La mejora de la enseñanza pasa por apostar progresivamente por estas metodologías, adaptando a ellas la formación, los medios materiales, la estructura de los centros, los espacios de trabajo, las leyes educativas. A día de hoy existe un divorcio evidente entre la realidad innovadora dentro de las aulas y la voluntad de las administraciones educativas.

Campaña electoral en el aula


El curso pasado ya puse en marcha esta experiencia de aula. La podéis leer aquí. La idea era que los alumnos tuvieran un acercamiento real, no solo teórico, de lo que es la democracia. Y qué mejor manera que simular un proceso de elecciones; crear un partido, elaborar una campaña electoral y celebrar como colofón unas elecciones. 

Trabajar en equipo, competir por defender tus ideas, darlas a conocer con convicción, respetar las reglas del juego democrático, valorar la diversidad ideológica, saber expresar en público tus ideas, de forma argumentada. Los beneficios de una actividad así son mayores que haber optado por unos apuntes y un examen.

1. Explico brevemente a los alumnos la actividad y forman equipos de 5 miembros, ya que ése será el número de roles exigidos para cada partido: 

Candidato
Director de campaña
Jefe de comunicación
Publicidad virtual
Publicidad física

El director de campaña es el único enlace con el profesor durante todo el proceso electoral. A él debe remitir dudas, inquietudes y problemas de organización dentro de su equipo a través de Gmail o Edmodo, o en el aula.

La forma de comunicación y evaluación se realizará a través de GDrive, desde donde se facilitará toda la documentación, calendario y carpetas compartidas para cada grupo, y donde subirán los materiales de su campaña.

Hoja de organización



Carpetas compartidas en GDrive


Una vez compuesto los grupos y sabiendo quién será el director y el candidato de cada uno, toca organizarse. Se les explica a los alumnos que tienen un tiempo para cada entrega de documentación y tareas de campaña. 

Se les facilita una hoja de evaluación que el profesor rellenará a medida que vayan completando estas tareas. Esta hoja de evaluación estará siempre accesible para el director de campaña durante el periodo de trabajo. De esta forma comprobarán las tareas que les quedan por completar. El director de campaña debe liderar la organización del equipo, exigiendo a cada uno hacer lo que debe y resolviendo los problemas que vayan surgiendo.

Hoja de evaluación


2. Una vez establecidos los roles, deben elegir una forma de organización que les permita ir dando cuerpo a la campaña:

- inventar un nombre de partido y su logotipo,
- consensuar un proyecto político,
- crear una cuenta corporativa en redes sociales,
- crear la imagen de marca de partido a través de diferentes formas de publicidad, física y virtual.

Fruto de este trabajo, surgen los tres partidos que compondrán la campaña:

Unión Democrática Extremeña



Campaña Electoral Feminista



Organización Democrática y Social



Y comienza la campaña, con la toma de contacto con el electorado, haciéndose fotos y presenciando el programa en las redes sociales, así como otros medios de publicidad.

En Twitter, el hashtag es #politicaSJ. Se les pide a los alumnos que viralicen fotos e ideas durante todo el proceso de campaña.
















En ningún momento les indiqué qué imagen debían mostrar ni qué mensajes adoptar. Su imagen de partido la extrajeron de lo que encontraban de la cultura política de su entorno. Además, el proceso coincidió con las Europeas, lo que les proporcionó ideas para su campaña. El objetivo era influir lo menos posible y que fueran ellos los que se organizaran e idearan su programa y forma de darse a conocer. De esta forma sentían lo menos posible que estaban realizando un trabajo de clase y se implicaban más emocionalmente en la tarea.

3. Debían además de esto, elaborar una carta de presentación de su partido y un folleto que resumiera su programa político.




Esta fue la parte más complicada para ellos, ya que exigía no solo consensuar un texto, sino sacar ideas políticas que expresaran lo que querían ofrecer a la ciudadanía.

4. En medio del proceso de la campaña, invité a Ricardo Cabezas, un joven político local, para que compartiera con los alumnos cómo y por qué se metió en política. La idea es que tuvieran un referente real de político, alejado de la indignación que genera este rol social en la ciudadanía, y que pudieran preguntarle sus dudas e inquietudes.





5. El penúltimo paso fue el mitin. Se desarrolló en una hora de clase. Cada partido tenía un minuto para presentarse, y después unos minutos para exponer cada bloque del programa (Calidad democrática, Educación, Empleo y Sanidad), y por turnos explicaron en un minuto por qué debían votarles a ellos.








6. Y por último, llega el día de las elecciones. Ya se les explicó desde el principio que este día debían olvidar que habían pertenecido a un partido, que debían ponerse en el lugar de un ciudadano cualquiera y votar al partido que creían que mejor representaba sus ideas y que había desarrollado una mejor campaña. Votaba toda la clase y los profesores del centro. 

El voto de los docentes se realizó a través de un formulario online y se sumó a los votos emitidos por los alumnos.



Elegimos un presidente de mesa y dos vocales. El presidente controla el proceso, uno de los vocales recoge las papeletas y otro anota los votos. Una vez emitidos los votos de los alumnos, el resultado es:

Jose Miguel Cadenas (UDE): 8 votos
Carlos Blázquez (CEF): 8 votos
Lucía Blanco (ODS): 0 votos 




 A estos votos, sumamos los del profesorado, emitido online. El resultado final de la suma es el siguiente:

Jose Miguel Cadenas (UDE): 15 votos
Carlos Blázquez (CEF): 8 votos
Lucía Blanco (ODS): 0 votos 



El flamante ganador de las elecciones dice unas palabras a la clase y después evaluamos la experiencia. Se analizan los factores de éxito de la campaña y sus desaciertos:

- Los alumnos reconocen que la organización del grupo es esencial. El partido que no obtuvo ningún voto se mostró desde el principio nada coordinado; discutían en vez de resolver los problemas que iban surgiendo. Esto no solo afectó a la entrega del material que pedía el profesor, sino que dificultó llevar a cabo la campaña. Como remate, la candidata no se presentó al mitin.

- También reconocen que es importante la imagen de partido, y que esa imagen coincida con las propuestas del programa. El partido CEF reconoce que su imagen progresista no coincidía con las propuestas e imagen de su candidato.

En general, la experiencia ha sido muy positiva. La implicación de los alumnos en el proceso ha sido muy generosa y creativa, y se han adaptado muy bien a la metodología colaborativa y el modelo de evaluación cualitativa.

El próximo curso ya estoy pensando cómo mejorar la experiencia con algunas ideas:

- Implicar a todo el centro en las elecciones en el rol de ciudadanía. Esta vez solo hemos implicado a los profesores.
- Visitar el ayuntamiento y tener una cita con el alcalde y otros grupos políticos municipales.
- Otra opción podría ser proponer a otros institutos una campaña conjunta, con candidatos intercentro. La viralización de la campaña a través de las redes sociales es un excelente aliado.


Los tres candidatos